Palabras del Presidente Juan Manuel Santos en la rendición de cuentas del Ministerio de Trabajo

Presidencia-logo  Hoy continuamos ese recorrido que hemos hecho en el país, rindiéndoles cuentas a los colombianos sobre lo que hemos hecho –desde las entidades del Gobierno, ministerios– para que Colombia sea un país más próspero, más equitativo.

Buenos días –ya casi tardes– para todos.

Muy complacido en estar aquí en esta sede de Comfenalco y darles las gracias a todos ustedes por asistir a este evento, a esta rendición de cuentas.

(…)

Saludamos a los funcionarios del Gobierno que me acompañan, a los funcionarios del Ministerio de Trabajo, a todos los departamentos del departamento, del municipio y sobre todo a todos los que han contribuido a esta labor durante estos años, que creo que podemos, con mucha satisfacción, decir que hemos cumplido

Durante todos estos ocho años hemos tenido la oportunidad de visitar Cali muchísimas veces. Siempre, siempre, me gusta volver a esta tierra que el título que se ha ganado es –bien ganado– “sucursal del cielo”.

Hoy continuamos ese recorrido que hemos hecho en el país, rindiéndoles cuentas a los colombianos sobre lo que hemos hecho –desde las entidades del Gobierno, ministerios– para que Colombia sea un país más próspero, más equitativo.

Ustedes han visto en las propagandas de la visión que tengo yo del país que quiero dejarle al próximo gobierno, que le estamos dejando al gobierno y a las próximas generaciones: Un país en paz, un país con más equidad y un país con mejor educación.

Y el turno de hoy de esta rendición de cuentas, que es uno de los principios del buen gobierno –rendirle cuentas a la gente sobre lo que se ha hecho– le corresponde a un sector que he considerado desde principio fundamental, el sector trabajo.

Conscientes de su importancia, el trabajo, yo lo decía en la reunión de jóvenes de la Alianza del Pacifico, todos los países del mundo compiten en el fondo por poder generar un trabajo, un trabajo digno, un trabajo bien remunerado; cuando uno compite para que venga la inversión, cuando se habla de competitividad, todo eso se reduce a una competencia para generar trabajo.

Y por eso lo primero que hicimos fue revivir el Ministerio de Trabajo. Habían acabado con el Ministerio de Trabajo, cuando lo más importante era revivir el Ministerio de Trabajo.

Fue como haber acabado con el Ministerio de Medio Ambiente, cuando lo más importante que tenemos como desafío hacia el futuro como planeta, como humanidad, es el cambio climático y el medio ambiente.

Pero por eso creamos el Ministerio del Trabajo para promover las reformas y poder poner en marcha las políticas que les garanticen a los trabajadores sus derechos y también para generar más empleo formal.

Y fue así como fuimos creando el Ministerio y creando las políticas, aprobando leyes como por ejemplo, la Ley del Primer Empleo, la Ley ProJoven, la Ley del Empleo de Emergencia, la Ley que ordena el pago de la prima a los trabajadores domésticos y la Ley de protección al cesante. En fin, una cantidad de normas jurídicas que van hacer posible ese objetivo de respetar los derechos de los trabajadores y generar más empleo.

Creamos el programa de auxilios para los ancianos e indigentes, y reglamentamos el acceso y operación del Servicio Social Complementario de Beneficios Económicos Periódicos, más conocidos como BEPs.

Estas son algunas de las medidas que tomamos durante estos ocho años para fortalecer la institucionalidad del sector.

Yo siempre he creído que una democracia funciona si sus instituciones funcionan. Las políticas son efectivas si las instituciones efectivas. No he creído nunca en el caudillismo, porque las burocracias se deben basar es en la instituciones. Por eso es tan importante esa parte.

Y gracias a ellas, a las instituciones, alcanzamos unos muy buenos resultados que hoy estamos compartiendo con ustedes.

El sector trabajo logró grandes avances muy grandes en la reducción del desempleo, como en la dignificación del trabajo y en algo que yo espero, rezo todos los días a Dios que eso se mantenga: la promoción del diálogo social para garantizar a los colombianos sus derechos.

De eso se trata nuestra Constitución. De darles a los colombianos unos derechos. Y a los gobiernos los eligen para garantizar esos derechos.

Y esos derechos se pueden garantizar mucho mejor a través del diálogo social.

En cuanto los logros, quiero empezar con uno que me complace mucho, porque a pesar del efecto negativo que tuvo sobre nuestra economía: la caída de los precios del petróleo.

Muchos colombianos no se dieron cuenta el golpe tan fuerte que sufrió nuestra economía, el peor choque externo que hemos tenido desde la época de la Gran Depresión en los años 30 del siglo pasado.

A pesar de ese choque, hemos podido hacer muchísimo en los objetivos que nos propusimos económicos y del sector trabajo.

Luego de haberse mantenido el desempleo en más de dos dígitos la tasa de desempleo durante todo este siglo, la bajamos a un dígito el año 2013 y la hemos mantenido ahí desde entonces, acompañada por las tasas más altas de participación y ocupación.

Ayer nos dieron unas cifras nuevas. Miren a veces cómo se distorsionan las realidades, aunque también tienen unos aspectos que son reales y que no se pueden desconocer.

En las cifras de empleo de ayer ¿qué hace el Dane?

El Dane publica cuántos empleos se han generado. Y ayer dijeron en el mes de mayo se generaron 188 mil empleos más. Se generaron en el mes de mayo 188 mil empleos.

Eso se suma a lo que llaman la tasa de ocupación. Cuántos colombianos tienen empleo, cuántos colombianos tienen una ocupación.

La cifra de ayer rompió todos los records: 22 millones 451 mil colombianos están ocupados. Esa cifra nunca la habíamos tenido en nuestra historia.

Son dos cifras muy importantes.

El número de personas que entran al mercado laboral a buscar empleo, por ejemplo los jóvenes, también ha venido creciendo. El gran reto es mantener un equilibrio entre el número de personas que buscan empleo y el número de empleos que se generan.

Y hay un gran reto que tenemos, que es mejorar el número de empleos que se generan versus el número de personas, para seguir bajando el desempleo.

Pero lo logramos bajar, muchísimo. Y sin embargo, la noticia que salió fue que se subió el desempleo. Que también es cierto, porque subió del 9.4 al 9.7 en el mes de mayo frente al año pasado. Pero dentro de las cifras que se dieron, la más importante, lo más relevante para el país, es que rompimos todos los récords en número de empleos generados y en número de personas ocupadas.

Y eso es un gran logro y a eso ha contribuido muchísimo el sector trabajo.

Desde el año 2010 hemos creado más de 3 millones y medio de empleos nuevos, de los cuales, y este es un logro muy importante, el 70 por ciento de esos 3 millones 500, un poco más de empleos que hemos creado, han sido empleos formales. Porque hasta el 2010 el empleo que se generaba era en su mayoría informal.

Ese 70 por ciento quiere decir que 2 millones 600 mil colombianos consiguieron un empleo formal, con todo lo que eso significa en calidad de vida, en progreso para ellos, para sus familias.

Y de hecho el DANE pues confirmó todo esto el día de ayer en cuanto al número de ocupaciones.

Sabemos que falta mucho camino por recorrer, que muchos colombianos siguen buscando empleo. Esa es una de mis frustraciones, no haber podido bajar más el desempleo.

Cumplimos la promesa, cumplimos con lo que nos comprometimos en el Plan de Desarrollo: bajar a un digito, y hemos mantenido el desempleo en un digito.

Pero me hubiera gustado bajarlo más, porque todavía tenemos una tasa de desempleo que comparada con otros países sigue siendo, relativamente, alta. Pero avanzamos y sentamos unas bases sólidas para que esa senda de generación de empleo, que ha sido también algo muy importante.

¿En cuántos meses –y ahora lo podemos discutir, Ministra–, en cuántos meses que llevamos de Gobierno se ha generado empleo?

La inmensa mayoría. Solo en muy poquitos no se ha generado empleo. Y eso es lo que todos los países del mundo añoran. Eso es algo que nosotros podemos ya mostrar como resultado.

Ahora bien, el grupo de población con mayor índice de desempleo ha sido tradicionalmente la juventud. Y ni este ni ningún país debería darse el lujo de tener inactivos a los ciudadanos que tienen el mayor potencial de trabajo.

Los jóvenes son los que tienen el mayor potencial de trabajo. Tenerlos inactivos es un costo altísimo. En todo sentido, porque muchas veces se dedican es a otras cosas que, en lugar de contribuir, perjudican a la sociedad.

Entonces, teniendo en cuenta la dificultad de los recién egresados para empezar a adquirir experiencia laboral, porque qué les pasaba a los jóvenes. Van a las empresas y dicen: yo quiero un trabajo. Y les dicen: ¿experiencia? No tengo, me acabo de graduar. Ah no, entonces váyase para otro sitio.

Ese es un círculo vicioso que había que romper.

Entonces creamos diferentes programas, el programa ‘40 Mil Primeros Empleos’. Les dijimos a las empresas: vamos a hacer un esfuerzo, les pagamos a ustedes para que contraten estos nuevos trabajadores, que no tienen experiencia, se quedan con los que les gustan y pues si despiden a los que no les gustan, pues les dan la experiencia para que puedan conseguir un empleo. Y ha tenido mucho éxito.

Y el nombre del Programa ‘40 Mil Primeros Empleos’ se quedó muy chiquito, se quedó pequeño muy rápido.

Y gracias a un trabajo mancomunado –y aquí quiero aprovechar y agradecerle al sector privado, porque realmente ha sido un aliado en esto muy muy importante– ya se han beneficiado casi 58 mil egresados con empleo de calidad.

Y una prueba más, de las muchas que hemos tenido, de que esa alianza donde trabajan juntos el sector privado y el sector público genera buenos resultados. Una alianza ganadora.

Y empeñados en seguir reduciendo el desempleo juvenil, creamos otros programas. El Programa Estado Joven para que el propio Estado, el Gobierno, pueda asumir parte de esa oferta laboral de los jóvenes que están recién egresados.

Ya se han beneficiado casi 5 mil estudiantes con prácticas en entidades públicas.

Y otra fuente de creación de trabajo que nos ha dado muy buenos resultados es un programa que denominamos el Servicio Público de Empleo.

Esta es una iniciativa que creamos en el año 2013 y que –en apenas cuatro años– ya ha facilitado que más de un millón 900 mil colombianos consigan empleo digno y formal.

¿En qué consiste este programa?

Simplemente en conectar la persona que quiere un empleo con la persona que está buscando a alguien para que lo ayude en su empresa, que está buscando un trabajador.

Yo recuerdo cuando yo trabajaba en El Tiempo, ustedes se acordarán de los avisos limitados. Uno anunciaba lo que iba a vender y anunciaba los empleos que necesitaban, y los empleos que se ofrecían.

Y había gente que se gana la vida simplemente cruzando, en un aviso limitado decía: necesito un mueble de tales condiciones. Y había otro aviso limitado que diciendo: estoy ofreciendo un mueble de las mismas condiciones. Entonces conectaba los dos, se ganaba una comisión, y se ganaban así la vida.

Ese principio fue el que hicimos con este Servicio Público de Empleo, y ha sido de mucho éxito.

Pero más allá de las cifras, más allá de los porcentajes, están los millones de vidas que estamos cambiando para bien gracias a estas opciones reales de empleo.

El empleo es un medio para lograr un fin. Es mejorar la calidad de vida, poderles dar la oportunidad a familias que se angustian con qué les voy a dar a mis hijos el día de mañana cuando vayan al colegio, de desayuno. Cómo consigo el ingreso para pagar ese desayuno, para financiarlo, por eso el empleo es tan importante.

Y hablando de opciones reales de empleo quiero mencionar los resultados que alcanzamos en cuanto al aspecto de la formalización, porque es muy diferente tener un empleo formal que un empleo informal. El empleo formal tiene muchas más garantías, tiene muchas más condiciones positivas

Como les comenté, logramos formalizar en lo que lleva de este gobierno 2 millones 600 mil nuevos empleos formales. Y eso lo hicimos a través de muchas políticas, más que todo en las ciudades metropolitanas del país.

En estas ciudades aumentó la tasa de formalidad en un 8,5 por ciento desde el año 2010. Ese es un porcentaje muy importante, aunque también aquí nos falta mucho camino por recorrer. Tenemos demasiados empleos informales.

Pero el aumento del empleo formal y el mejoramiento de los ingresos de los colombianos se refleja, entre otras cosas, en que 10 millones 800 mil colombianos están hoy activos en el sistema de pensiones. Eso lo comparamos con lo que teníamos al comienzo del gobierno, con 6 millones 900 mil.

Esas dos cifras son la prueba fehaciente, irrefutable, de la formalización del país. Una cifra que nos hace también, con Griselda, sentirnos muy orgullosos, porque de eso se trata, de ir mejorando las condiciones de vida de más y más colombianos.

Y sumado a esto, en la actualidad hay más de 10 millones 200 mil colombianos afiliados al Sistema de Riesgos Laborales.

Yo he dicho que este es un gobierno de derechos, un gobierno que garantiza los derechos: el derecho al trabajo, el derecho a la salud. Por eso convertimos la salud en un derecho fundamental. Acabamos con el famoso ‘carrusel de la muerte’. Cerca del 25 por ciento de los colombianos no tenían derecho a enfermarse, porque se morían.

Entonces con el mismo criterio de los riesgos laborales, todo lo que eso significaba de costos para todo el mundo, pues eso también lo hemos venido corrigiendo.

De otro lado, en el año 2010 había 6 millones de compatriotas afiliados a Cajas de Compensación y hoy hay 9 millones 600 mil afiliados a estas cajas.

Y a los avances en este frente, a estos avances se suma que cada vez hay más empresas afiliadas a las cajas. A comienzos de esta década había cerca de 340 mil; hoy hay 640 mil personas afiliadas a las cajas.

También nos concentramos en brindarles protección a los desempleados. A la fecha se han beneficiado más de 480 mil cesantes en todo el país.

Ese fue también un paso muy importante. Aquí el desempleado no tenía ningún tipo de protección.

Proteger a los desempleados ha sido un paso también muy importante para reducir las desigualdades y cerrar brechas. Eso también ha sido un propósito nuestro, cuando les decía al principio: quiero un país en paz, con más equidad y mejor educado, la ‘más equidad’ la convertimos en enfocarnos en algo que decía Nelson Mandela: a los gobiernos hay que medirlos por la forma como tratan y como benefician a las personas y a los sectores más vulnerables. Los niños, la primera infancia, los ancianos, los desempleados.

Este es un aspecto muy importante. Y esas políticas de reducción de la pobreza, de reducción de la pobreza extrema, de enfocarnos en los más vulnerables, nos han permitidos decir hoy con mucho orgullo que somos el país de toda América Latina que más ha reducido la pobreza, la pobreza extrema y que más ha reducido las desigualdades de toda América Latina.

Es un logro que creo también es muy importante para los colombianos.

En este gobierno 5 millones 400 mil colombianos superaron la pobreza. Y ese medidor se llama el coeficiente de Gini, que mide la desigualdad, se redujo considerablemente en estos ocho años.

Otro aspecto importante era, como les mencionaba al principio, la formación de trabajo.

Además de aumentar las posibilidades de conseguir empleo, la formación para el trabajo les facilita a los trabajadores la posibilidad de adquirir las competencias profesionales que se necesitan en el mercado laboral. Y también ayuda a mejorar la productividad de las empresas.

Tenemos una educación y una capacitación pertinente. O sea, que realmente sea útil y que tenga demanda. Y por eso fortalecimos –y de qué forma– el SENA, que yo lo considero –así lo hemos bautizado– ‘la joya de la corona’.

Y eso nos permitió pasar de 970 mil cupos que teníamos al comienzo del gobierno a un millón 300 mil cupos en el año pasado.

Pero más importante aún fue el esfuerzo que hicimos en la pertinencia. Los programas de formación para el trabajo del SENA se están enfocando hoy a aquellas actividades que realmente se necesitan, donde realmente hay una demanda. Técnica en sistemas, contabilidad, salud ocupacional, en nanotecnología. En aquellas áreas que tienen una verdadera demanda.

Y por eso logramos algo que nos propusimos al principio del gobierno, como tantas cosas, muy ambicioso. Pero lo logramos. Nos decían que eso no iba a ser posible, ya es una realidad.

En el año 2010 en el SENA, de los aprendices, uno de cada cuatro encontraba un empleo al final de la capacitación. Ya estamos llegando a tres de cada cuatro.

Es un cambio estructural en la calidad y en la pertenencia de la capacitación en el SENA. Y que inclusive las propias empresas, prácticamente todas, están diciendo qué maravilla que el SENA nos está dando la mano de obra que necesitamos.

Inclusive nos anticipamos muchas veces porque estamos en una especie de comunicación permanente con las empresas. ¿Usted dentro de cinco años, dentro de10 años qué va a necesitar?

Entonces las empresas, que son visionarias, dicen: en cinco años o 10 años, este tipo de mano de obra…

Y las comenzamos a capacitar y es la mano de obra que sale e inmediatamente consiguen un trabajo.

Esta es una cifra muy esperanzadora para el progreso del país.

Y también comprueba que hemos hecho lo correcto en materia de calidad de la formación que se está brindando.

Y la intención debe ser ahora que el ciento por ciento, que todos los egresados del SENA, encuentren un trabajo.

Hay que seguir avanzando en ese objetivo pero haberlo cambiado de uno a tres de cada cuatro, es un avance muy importante.

Y de hecho seguir fortaleciendo el SENA en su totalidad es una gran apuesta que tenemos que hacer.

Además de ser un generador excepcional de formación, de empleo, de emprendimiento, porque el SENA tiene unos programas muy importantes de emprendimiento. Allí también se ha conseguido mucho empleo, es una de las empresas más sólidas y más transparentes que tiene Colombia.

Algunos las han querido atacar. Nos dijeron que la íbamos a privatizar.

Todo lo contrario, la mantuvimos adscrita al Ministerio del Trabajo como una entidad pública, una entidad pública ejemplar y transparente

En los medios de comunicación hubo algunas referencias a que hizo una serie de contrataciones indebidas. Y yo inmediatamente hice lo que siempre hago. Llamé al Fiscal, llamé al Procurador, llamé al Contralor y les dije: me investigan esto a fondo, a fondo.

E hicieron la investigación de estas tres entidades. Han revisado en detalle las obras, las licitaciones, los contratos que se han adelantado y aquí no se ha encontrado una sola obra con un detrimento patrimonial, de ningún tipo, en el SENA.

Ese es uno de los casos que genera mucho ruido, mucho daño, y cuando va uno a escarbar, son acusaciones sin fundamento.

De hecho, el promedio de proponentes en las licitaciones del SENA aumentó a 23 en promedio.

Ese es un gran indicador de la transparencia con que se hacen las licitaciones. Cuando no hay trasparencia, cuando están amañadas las licitaciones, nadie participa porque todo el mundo dice: No, ahí eso va a dirigido a fulano, a sutano, a esta empresa.

Cuando hay una pluralidad de proponentes, cuando hay un número alto, es la mejor prueba de la transparencia con que se están haciendo los procesos.

Y ahí está la prueba en el caso del SENA. No tenemos ni un proceso contractual ni una obra que esté en este momento condenado judicialmente.

¿Y cómo se logró esto?

Haciendo lo que estamos haciendo en todas las entidades del Estado, unificando los pliegos.

En este caso específico tuvimos el acompañamiento de la Secretaría de Transparencia y también de las Naciones Unidas. Por la importancia de la institución dije, hasta las Naciones Unidas que nos acompañen en estos temas de contratación y de eficiencia.

¡Y qué gran satisfacción! Este es el verdadero propósito del servicio público: servir con transparencia.

Y no solo nos hemos ocupado de garantizar la mejor formación y las opciones laborales para los colombianos; también hemos centrado esfuerzos en proteger a esas personas que ya trabajaron, trabajaron mucho durante décadas, y le aportaron mucho al progreso del país.

Logramos triplicar la cobertura del programa Colombia Mayor, un sector de la población al cual yo ya también pertenezco, que pasó de beneficiar a 480 mil personas en el año 2010, a beneficiar a más de un millón y medio de personas en cada rincón del país en la actualidad.

Ojalá hubiéramos podido aumentar más ese programa. Es un programa lindísimo.

Y así como a los bebés hay que cuidarlos –ahora me voy a dedicar a eso cuidar a mi nieta–, a los viejitos también nos tienen que cuidar, sobre todo cuando no tienen ingresos, cuando no tienen quien los apoye. Que el Estado les dé la mano, es una labor social muy importante.

Por este programa a mí me causa mucha satisfacción

Además, acabamos, aparte de eso acabamos con unas entidades que era un dolor de cabeza para todo el mundo, inclusive para los beneficiarios. El Instituto de Seguros Sociales. Se había convertido en un nido de corrupción, en un nido politiquería.

Creamos, como hicimos en muchos otros sectores, una nueva institución. Creamos a Colpensiones.

Y el cambio ha sido espectacular. Esta entidad logró superar ese atraso estructural del Régimen de Prima Media, que era algo que no daba espera. Y se suma que hoy en día Colpensiones se demora, miren esta cifra, mes y medio –aproximadamente– para reconocer una pensión. Mientras que antes este promedio podía durar hasta 10 años. La gente esperaba 10 años por su pensión.

Hoy máximo mes y medio.

Y fuimos un poco más allá. En el país hay cerca de 7 millones de personas que hoy no pueden cotizar para pensión o que –habiendo cotizado durante algún un tiempo– cumplieron con su edad de pensión, pero no lograron obtener la pensión. Así es el sistema.

Pero para ellos creamos eso que llamamos, los Beneficios Económicos Periódicos –los BEPs–, que son un ahorro voluntario para personas con ingresos menores a un salario mínimo mensual, a las que les damos un incentivo para que ahorren. El Gobierno les da del 20 por ciento del dinero ahorrado si mantienen los aportes.

Es una especie de ahorro compartido donde el gobierno aporta.

En este momento hay un millón 100 mil beneficiados con este mecanismo, de los que más de 360 mil son ahorradores. Es clave seguir promoviendo este sistema los BEPs para que cada vez más colombianos aprovechen esta opción. ¿Para qué? Para asegurar una vejez digna.

Todos estos logros son muy importantes porque se traducen –como lo decía al principio- en calidad de vida y a su vez progreso para todo el país.

También tenemos avances en otros frentes muy importantes.

Por ejemplo, la garantía de los derechos fundamentales en temas de trabajo, lo que les mencionaba en el momento del dialogo social- en el fomento del diálogo social y en el cumplimiento de los compromisos internacionales.

Por ejemplo, redujimos la Tasa Nacional de Trabajo Infantil, que estaba en casi 1 millón 200 mil niños al año, en el año 2012; la estamos dejando en 800 mil, en menos de 800 mil, menos de 800 mil. Aunque es una reducción muy importante, todavía cerca de 800 mil niños trabajando, no es aceptable. Hay que hacer más.

Igualmente, desde el año pasado los empleados de servicio doméstico tienen derecho a la prima que recibe el resto de trabajadores del país.

Esto es sinónimo de equidad, ¿Por qué no van a tener ese derecho, los empleados del servicio doméstico?

Claro que tienen que hacerlo. Son trabajadores como cualquier otro trabajador. Y además es una deuda que tenía el país con este tipo de trabajo.

Este Gobierno también se ha encargado de honrar los compromisos que hemos suscrito a nivel internacional, que son muchos.

Durante siete años estuvimos haciendo una reingeniería del Estado para esa organización de los países con las mejores prácticas, con las mejores políticas públicas, que se llama la OCDE.

Un paso clave para lograrlo fue ser admitidos en un comité que es muy estricto, un comité que se llama Comité de Trabajo, Empleo y Asuntos Sociales.

Vinieron y nos miraron con lupa. No sé cuántas veces, Ministra, le tocó ir allá a explicar los cambios que estamos haciendo, cómo estamos respetando los derechos laborales, cómo estamos poniendo en marcha todas las políticas, hasta que finalmente, fue uno de los últimos que nos dio el visto bueno.

Además después de 20 años de ser citados –no 20, toda la vida–, años tras año nos citaban en la OIT a rendir informe ante la Comisión de Aplicación de Normas por incumplir las normas internacionales. Estábamos en las listas negras en todas partes.

Esta organización desde el año 1918, que fue cuando se creó –después de la Primera Guerra Mundial se creó la Organización Internacional del Trabajo–, hemos sido como unas ovejas negras, siempre como un país problema.

En Colombia las cosas cambiaron, nosotros cambiamos muchas de esas cosas.

Y ahí miren lo que pasó hace dos meses, menos. Por primera vez en la historia de la OIT invitan a un presidente colombiano a hablar en la Asamblea General de la OIT. Es una Asamblea inmensa. 4 mil o 5 mil personas.

Explicamos lo que estábamos haciendo. Explicamos nuestro proceso de paz, que era otra forma de garantizar los derechos de los trabajadores. Pero ahí no solamente están los trabajadores, están también los empresarios.

Y Colombia fue ovacionada en la OIT. Quién se iba a imaginar que eso iba a suceder.

¿Y por qué sucedió?

Por los resultados que allá están viendo y en el exterior están viendo estas políticas sociales y económicas.

De manera que eso ha sido también posible por la asistencia técnica que ha brindado la Organización. En lugar de acudir a ella con prevención, acudimos a ella con el ánimo de decir: trabajemos juntos.

Y eso es lo que hemos venido haciendo con esta organización y con las demás organizaciones internacionales. Y por eso hoy Colombia a nivel internacional está tan bien posicionada.

Por eso también nos están quitando las visas de todas partes.

Hoy Colombia, cualquiera de ustedes va con el pasaporte colombiano con inmenso orgullo, presenta ese pasaporte y no le piden ninguna visa en 91 países.

Hace ocho años nos estaban pidiendo visas hasta en las islas del Caribe.

Ministra, que ese es un resultado del cual puede usted sentirse muy satisfecha, todos los trabajadores, los empleados del sector. Yo no tengo sino palabras de agradecimiento.

Ayer fue el Día del Servidor Público.

Les decía a todos los servidores públicos, el trabajo de ustedes ha sido realmente importante, hay que valorarlo.

Tienen que continuar trabajando. Yo ya me voy. Yo ahí los dejo para que continúen.

Esta nave que se llama Colombia tiene que seguir navegando ¡Ojalá! hacia puerto seguro.

Hemos avanzado muchísimo en muchos frentes, uno de ellos es el frente del trabajo.

Y por eso si quiere hagamos una corta conversación sobre los resultados para complementar lo que aquí acabo de decir.

Muchas gracias.